La reciente reforma a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI), publicada en el Diario Oficial de la Federación el 16 de julio de 2025, modificó de manera profunda el marco normativo para las empresas que realizan actividades vulnerables. El nuevo esquema no sólo amplía el catálogo de sujetos obligados, sino que también impone mayores exigencias de control interno y supervisión.
En este contexto, la tecnología emerge como la herramienta indispensable para garantizar el cumplimiento en un entorno de fiscalización más estricto.
La reforma representa un cambio significativo en el marco regulatorio mexicano en materia de prevención de lavado de dinero. Entre los ajustes destacan la incorporación de nuevos sectores —como desarrollos inmobiliarios, fideicomisos y operaciones con activos virtuales—, la redefinición de beneficiario controlador y la obligación de reportar transmisiones accionarias ante la Secretaría de Economía.
Además, las sanciones aumentaron en severidad. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) podrá imponer multas, suspender actividades e incluso perseguir responsabilidades penales en casos graves.
La carga regulatoria obliga a las compañías a acelerar su transformación digital. Herramientas especializadas en Prevención de Lavado de Dinero (PLD) permiten:
Firmas RegTech como Regcheq, han desarrollado plataformas específicas para actividades vulnerables. De acuerdo con IDC, "los cambios buscan fortalecer procedimientos y controles eficaces contra el lavado y el financiamiento al terrorismo; sin apoyo tecnológico, el cumplimiento resultará ´rácticamente imposible para muchas empresas".
El reto no es menor. De acuerdo con datos de la UIF, en 2020 más de 70 mil sujetos obligados estaban registrados, pero el grado de cumplimiento varía por sector. Actividades como el comercio exterior y los servicios financieros concentran la mayoría de avisos, mientras que rubros como obras de arte o juegos y sorteos han mostrado rezagos históricos.
Los cambios regulatorios obligan a las compañías a profesionalizar sus procesos de cumplimiento. Un software PLD permite centralizar la gestión de riesgos, automatizar reportes regulatorios y reducir la posibilidad de errores humanos. AL contar con herramientas integrales, las empresas pueden:
Monitoreo transaccional con criterios de riesgo definidos.
Generar expedientes digitales completos para clientes y proveedores.
Descargar avisos para que los puedas enviar al SAT de forma , segura y conforme a los plazos legales.
Mantener auditorías con trazabilidad y evidencias electrónicas.
En este panorama, Regcheq se posiciona como una de las soluciones más completas del mercado mexicano. Su plataforma está diseñada específicamente para empresas con actividades vulnerables y ofrece módulos que abarcan desde la identificación del cliente hasta la generación de reportes regulatorios, cumpliendo con los lineamientos de la nueva reforma.
Más allá de cumplir con la ley, este tipo de soluciones permiten que las organizaciones adapten sus operaciones a estándares internacionales y fortalezcan la confianza frente a inversionistas, bancos y autoridades.
Autor:
Francisco Soler
Country Manager en Regcheq
Fuentes:
SAT. (s. f.). Actividades Vulnerables – Artículo 17 LFPIORPI. Servicio de Administración Tributaria. https://www.sat.gob.mx/minisitio/ActividadesVulnerables
Unidad de Inteligencia Financiera. (s. f.). La certificación para el sector de actividades vulnerables que otorga la UIF. Gobierno de México. https://www.gob.mx/uif/documentos/la-certificacion-para-el-sector-de-actividades-vulnerables-que-otorga-la-uif